Como señalamos en esta publicación, se entiende por Qigong al estudio y la práctica de cultivar la fuerza vital a través de diversas metodologías que incluyen técnicas de respiración, posturas, meditaciones e imágenes guiadas. En la actualidad, la popularidad de esta milenaria arte marcial se ha incrementado de forma significativa y cada vez son más las personas que respaldan y aprovechan los beneficios de practicar Qigong.

El carácter “Qi”, que constituye la primera parte de Qigong, es un concepto de la cultura tradicional china que puede traducirse como energía vital, información, aliento o espíritu. El segundo carácter, “gong”, significa cultivo o dominio. Por lo tanto, Qigong hace referencia al “cultivo de energía vital” o “dominio de la energía”.

Filosofía del Qigong

Según la filosofía de Qigong, la mente y el cuerpo no están separados, afirmando que la mente está presente en todas las partes del cuerpo y puede mover el Qi por todo el organismo. Nacemos con Qi, pero también lo adquirimos de los alimentos que comemos y del aire que respiramos. Más aún, el equilibrio de nuestros niveles de estabilidad emocional, mental y físico también afecta nuestro Qi.

Los practicantes de Qigong creen que esta fuerza vital penetra e impregna todo en el universo, y a través de la práctica de esta arte marcial, las personas buscan desarrollar la capacidad de manipular el Qi para promover la autocuración, prevenir enfermedades y aumentar la longevidad.

¿Quién puede practicar Qigong?

Debido a que el Qigong es una forma de ejercicio de bajo impacto, cualquier persona puede practicarlo, desde los discapacitados físicos hasta los atletas, así como personas mayores y aquellas que se recuperan de lesiones. En general, la práctica de esta arte marcial se considera segura y cualquiera puede practicarla, siendo beneficiosa para personas de todas las edades.

Beneficios de practicar Qigong

Dicho esto, se han realizado algunos estudios científicos que enumeran y respaldan resultados positivos para quienes practican Qigong. Algunos de estos beneficios incluyen:

Reducir la depresión y aliviar el estrés

Un estudio descubrió que los practicantes se sienten menos ansiosos y tienen un mejor estado de ánimo en comparación con aquellos que no practican Qigong. El mismo estudio mostró que el Qigong tiene una influencia positiva en la salud cardiovascular y ósea, además de mejorar el equilibrio.

Estimular la respuesta inmunológica

Una revisión de varios estudios mostró que el Qigong aumenta los niveles de ciertas células inmunes en los practicantes habituales, lo que ayuda al cuerpo a combatir los virus e infecciones.

Reducir la fatiga crónica

No existe una causa conocida para la fatiga crónica y, desafortunadamente, no desaparece con el descanso, lo que dificulta que las personas afectadas sigan con su vida diaria. Los resultados de una investigación demostraron mejoras en este sentido en personas que practicaron Qigong con regularidad durante cuatro meses.

Regular la presión arterial y controlar la diabetes

Si bien se necesitan más estudios para confirmar los resultados, un experimento mostró que la práctica de Qigong tiene un efecto positivo en la reducción de la presión arterial; mientras que otro estudio concluyó que tiene un leve impacto positivo en el control de la diabetes.

Recuperar la flexibilidad y la fuerza naturales

Dado que se fundamenta en movimientos naturales que ayudan a los músculos y las articulaciones a mejorar el suministro de sangre y oxígeno, la práctica regular de Qigong favorece la flexibilidad y propicia la recuperación de las fuerzas naturales.

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