No te sientas solo si sientes ansiedad y temor antes de un combate. De hecho, se trata de una manifestación natural de nuestro más profundo sentido de supervivencia. Es frecuente que muchos practicantes se planteen la cuestión de cómo superar el temor a pelear, cómo luchar sin miedo.

Para quienes se plantean esta interrogante, lo primero que deben saber es que están equivocados si creen que pueden superar el miedo antes de afrontar un combate. Eso se debe a que la única forma de vencer el miedo es luchando.

Familiarizarte con este sentimiento

Cuando te enfrentas a tu miedo, una y otra vez, te haces amigo de él. Le quitas su máscara aterradora. Los mejores luchadores no luchan sin miedo, luchan a pesar del miedo que sienten, y es que el miedo nunca desaparece realmente, simplemente deja de afectarte.

Pero, para llegar a esta etapa de “amistad con el miedo”, necesitas un enfoque práctico para familiarizarte con este sentimiento.

No arrojarías a un niño a aguas profundas antes de nadar en aguas poco profundas con almohadillas flotantes, ¿verdad? Lamentablemente, muchos instructores de Kárate lanzan a sus estudiantes a un combate completo sin estar complemente preparados, y es que tu impresión sobre un combate nunca debe ser caos y pánico. Por el contrario, debería ser una experiencia de aprendizaje segura y divertida.

Pasos para luchar sin miedo

Con la idea de reducir la naturaleza impredecible y aterradora de los combates, los expertos en Kárate recomiendan seguir los siguientes 3 pasos:

Reduce el número de técnicas y / o objetivos

El primer paso es reducir el número de técnicas y / o objetivos. Al eliminar elementos de incertidumbre como este, podemos regular nuestros sentimientos hacia el kumite. Por ejemplo, solo enfócate en ejecutar golpes rectos (técnica) en el estómago (objetivo).

Otro ejemplo podría ser limitarte a patadas giratorias (técnica) al cuerpo (objetivo) y puñetazos rectos (técnica) a la cara (objetivo). Siguiendo esta línea, gradualmente vas aumentando las opciones de técnicas y objetivos.

Utiliza protección adicional

El principio de esta recomendación para luchar sin miedo es bastante básico: cuanto más acolchado estés por el uso de casco de espuma, guantes, rodilleras, coderas y otros, más seguro te sentirás, lo que te lleva a sentir menos temor.

Necesitas poder recibir golpes de tu oponente para reconfigurar tu respuesta instintiva de huir o luchar. Por supuesto, esto puede ser contraproducente. Algunas personas golpean automáticamente con más fuerza cuando su oponente usa protección. Por eso es importante ir retirando gradualmente los protectores uno por uno.

Reduce la velocidad

Por último, todos los movimientos deben realizarse en “cámara lenta”. Cuando reduces la velocidad, desarrollas la capacidad de ver los ataques antes de que te alcancen. Esto cambia tu mentalidad de reactiva a activa, ya que está eliminando un elemento de sorpresa. A medida que te vayas sintiendo cómodo, aumenta la velocidad paulatinamente.

Si sigues estos 3 simples pasos te acostumbrarás al combate libre (jiyu kumite) de una manera segura y divertida. La última pieza del rompecabezas es ajustar tu forma de pensar concientizando que a lo único que tienes que temer es al miedo mismo.

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