En las artes marciales, el “Rei” (costumbre de hacer reverencias) se practica en todo el mundo, incluyendo el entrenamiento de Krav Magá. Esto es importante porque nos ayuda a comprender la relación entre el “Uke” y el “Tori”, es decir, entre la persona que inicia un ataque y la persona que completa con éxito la defensa.

No debemos perder de vista esta etiqueta de entrenamiento cuando practicamos la autodefensa del Krav Maga, ya que nos ayudará a nosotros mismos y a nuestros compañeros de entrenamiento a mantenernos libres de lesiones y acelerará el aprendizaje de las técnicas.

Consideraciones al entrenar

La relación de Uke y Tori es un aspecto de gran importancia en el entrenamiento del Krav Magá. Básicamente, la relación se trata de ritmo, distancia y sincronización. Es una buena práctica comenzar siempre despacio con las técnicas y considerar lo siguiente:

  • ¿Qué tan bien conoces a la persona?
  • ¿Es la primera vez que entrenan juntos?
  • ¿Cómo se mueve y reacciona tu compañero de entrenamiento?
  • ¿Cuál es su nivel de condición física?
  • ¿Tiene alguna lesión?

Si los compañeros de entrenamiento se conectan bien, automáticamente su ritmo se sincronizará y eventualmente se acelerará, sin que ello implique un detrimento en la forma y la esencia de la técnica. Si encuentras que estás defendiendo el ataque con fuerza incontrolada, entonces necesitas tomar una decisión consciente de repetirlo nuevamente más despacio, de modo que puedas hacer las correcciones necesarias.

Consejos para ser un mejor Uke y Tori en Krav Magá

Un buen Uke, debe mostrarle al Tori si sus movimientos son correctos y ayudarlo a mejorar. Bajo esta visión, compartimos contigo algunos consejos que te ayudarán a convertirte en un mejor Uke y Tori.

Se entusiasta

Actuando en el rol de Uke, cuando lances el ataque inicial, hazlo con intención y entusiasmo. Esto no significa que debas hacerlo rápido o difícil, solo debes hacerlo de tal manera que le des al Tori una oportunidad justa de aprender la técnica. Como Tori, prepárate para defender y hazlo con el mismo entusiasmo y velocidad que el Uke.

Deja que tu pareja “sienta” una buena técnica

No seas un compañero de entrenamiento pasivo. Ayúdalo a aprender dándole un buen ataque. Para que pueda practicar ser arrojado, inmovilizado, golpeado, pateado y derribado, cada ataque y defensa debe provenir del corazón. Dicho esto, es posible que debas ajustar tu velocidad y fuerza para que coincidan con las de tu compañero. Sigue su ritmo, no vayas con toda tu fuerza y ​​velocidad si en este punto de su entrenamiento aún no está en el nivel para manejar eso.

Deja tu ego en la puerta

Nunca des la impresión de que sabes más o que eres mejor que tu compañero de entrenamiento. Está bien reconocer tu conjunto de habilidades, pero no subestimes a tu pareja. Esta actitud te priva de aprender algo nuevo. Si haces algo 1.000 veces, ¿significa que lo sabes? No; eso solo significa que has tenido 1.000 oportunidades para experimentarlo. Nunca asumas que eres demasiado bueno como para desdeñar los conceptos más básicos y repetirlos reiteradamente.

Recuerda, ambos están aprendiendo

El Uke está aprendiendo a realizar correctamente una técnica eficaz. El Tori está aprendiendo a rodar, caer y no lastimarse si es tumbado. La relación de Uke y Tori es realmente una asociación: si a uno no le va bien, al otro tampoco, por ello es tan importante lograr sincronizar los ritmos de entrenamiento.

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