A lo largo de las últimas tres décadas, se ha acumulado una enorme cantidad de conocimientos, especialmente en los contextos del entrenamiento de combate militar y en los deportes profesionales. Esta comprensión señala que incluso en una crisis, donde necesitas tomar decisiones complejas, actuar intuitivamente y rendir al máximo, lo mejor que puedes hacer es relajarte e ir con el flujo.

El desarrollo de habilidades de alto nivel, y la capacidad de aplicar prácticamente esas mismas habilidades bajo estrés, solo ocurre cuando el cerebro está en un estado de flujo. Sin ese único factor crítico, no importa qué tan duro entrenes, cualquier habilidad o técnica que creas que conoces tiende a desmoronarse bajo presión.

Fluir es el objetivo

Entonces, ¿qué es este esquivo estado de flujo del que estamos hablando?

Fluir, formalmente llamado hipofrontalidad transitoria, se define como un estado mental trascendente en el que se practica o se logra una habilidad con un compromiso total en la tarea en cuestión. Es un estado mental en el que se elimina el ruido interno y desaparece la presión de rendimiento autoimpuesta. En pocas palabras, es precisamente el estado mental en el que entramos cuando nos sentimos relajados.

Ahora, en el contexto del Krav Magá u otras artes marciales de autodefensa, estar “relajado” no significa hacerse el tonto, sino esforzarte por lograr una mentalidad en la que el ego se quede atrás, en la que se reconozca el miedo o la incertidumbre, pero que no se les permita dominar.

Logrando el máximo rendimiento

Todos contamos con la capacidad de regular conscientemente nuestro estado mental, incluso bajo una presión extrema, pero no estamos preparados para hacerlo, por lo que debe ser parte un factor fundamental de tu entrenamiento. Alcanzar ese estado místico de flujo mental es menos complicado de lo que puedes pensar. Los siguientes, son formas prácticas que puedes probar para lograr el máximo rendimiento.

Visualiza, siente

Antes de comenzar una fase de entrenamiento, ya sea enfocándote en una técnica específica o iniciando una ronda de combate, tómate un momento para visualizarte realizando la tarea con confianza y dominio. No te limites a visualizarlo, siéntelo y asegúrate de incluir las emociones que normalmente sientes cuando logras hacer algo asombroso.

Crea un alter ego

Experimenta con el concepto de crear un alter ego. Esta es una manera asombrosa de disolver el miedo o la incertidumbre y, de hecho, de aumentar tu fuerza, velocidad y resistencia. La clave aquí es la imaginación: simplemente proyecta una “superversión” de ti mismo, o canaliza a otra persona por completo, si eso te resulta más fácil.

Permite que esa versión de ti mismo domine tus actitudes y acciones. Esto también elimina la presión de desempeño, porque puedes confiar en tu “mejor yo” para hacer el trabajo mejor de lo que tu mismo podrías hacerlo. Esto, por cierto, es también una de las formas más poderosas de romper los malos hábitos y lograr metas de vida más grandes y más amplias.

Un estado de no-mente

Durante la práctica, percibe tus pensamientos simplemente como cosas que llegan a tu mente y luego se desaparecen, en lugar de mandamientos, juicios o vicisitudes que te controlan. Sé consciente de cómo se siente “no pensar” y trata de lograrlo incluso en medio de la actividad.

Al principio, puede comenzar como un pequeño destello del estado de flujo, pero con tiempo y práctica, este destello se convertirá en un vigoroso estado mental que tomará el control cuando te sientas abrumado por la complejidad, el miedo o la preocupación por la supervivencia. Este estado de no-mente es lo que los psicólogos llaman el “superconsciencia” y es uno de los estados mentales más poderosos a los que somos capaces de acceder.

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