Aunque las artes marciales tienen su origen en la guerra, su práctica no es necesariamente sinónimo de combate. Esta vía del fitness combina el logro físico y la introspección, convirtiéndola en una actividad cuyos beneficios se extienden tanto al cuerpo como a la mente. Conoce qué hay más allá de los golpes en Krav Maga y otras artes marciales.

Artes marciales: una amplitud de posibilidades

La gama de actividades que caen bajo el sello de las artes marciales es enorme. La oferta es para todos los gustos, ya sea una actividad física en forma meditativa como el tai chi, un deporte más brutal como el jiu-jitsu o un tipo más técnico con krav maga.

Para ayudarte a decidir entre ellos, los divideremos en tres categorías: artes de defensa (krav maga, kárate, taekwondo, en particular), artes de combate (boxeo, jiu-jitsu, muay thai y maestrías, entre otros) y artes energéticas (como tai chi y yoga).

Entrenamiento incomparable

Hoy en día, existen millones de seguidores en distintas artes marciales en todo el mundo que tienen miles de años.

No es necesario “darse palmaditas en la cabeza” a toda costa para embarcarse en este universo. Cualquiera de las tres categorías que elijas, se trata sobre todo de un entrenamiento intenso, muchas veces técnico, que te permite trabajar tanto el cuerpo como la mente.

Es la ecuación misma de un cuerpo sano para una mente sana, lo que realmente permite  sacar lo mejor de cada individuo.

Lo ideal es empezar despacio y acostumbrarse a los diferentes ejercicios. Hay gente que va de lejos, aunque sea poco a poco.

Control de la mente

El trabajo en el control de la mente durante las prácticas de Krav Maga y otras artes marciales, las distingue de cualquier otro deporte. Invariablemente, esta práctica tiene un momento de meditación antes y después de cada sesión, un momento que permite a sus estudiantes dejar de lado las molestias diarias y concentrarse en el entrenamiento por venir.

Esto quiere decir que todos los participantes deben saber controlarse primero a sí mismos para controlar las dificultades que enfrentan en la vida.

Un buen ambiente

Después de haber elegido avanzar en esta disciplina, el siguiente paso es elegir el lugar donde quieres practicar. Investiga los distintos clubes cerca de tu residencia donde ofrezcan cursos de artes marciales o deportes de combate, según sea tu elección.

Es muy importante visitar la escuela y sentir la energía que te produce la sensación del lugar antes de comenzar.

¿Qué más ofrecen Krav Maga y otras artes marciales?

Cómo puedes ver, además de aprender las técnicas para saber defenderte de una pelea callejera en Krav Maga o de ganar títulos en combates en Judo, y ascender en los niveles de cinturón para una graduación en Karate, la práctica de distintas artes marciales te garantiza una buena salud a largo plazo y una condición mental óptima para poder controlar muchas situaciones que se presentan en la vida diaria. Incluso a los 90 años, es posible permanecer practicando algún tipo de arte marcial y seguir recibiendo sus beneficios.

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