En el deporte del Kárate, el nombre de Rafael Aghayev se equipara al de Lionel Messi en el fútbol, ​​Michael Jordan en el baloncesto y Michael Phelps en la natación. En otras palabras, se trata de una leyenda viviente, una que busca inmortalizar su nombre con la gloria dorada en los Juegos Olímpicos de Tokio.

Palmares de ensueño

El azerbaiyano de 36 años es cinco veces campeón del mundo y once veces campeón de Europa. En su palmarés también figuran los mejores trofeos de los Juegos Mundiales, los Juegos Mundiales de Combate, los Juegos Europeos y los Juegos de la Solidaridad Islámica. Y esta noche, en el Nippon Budokan de Tokio, intentará sumar la única medalla preciosa que aún falta en su colección: un oro olímpico.

Apodado “la Pantera”, Aghayev es fuerte, ágil e imprevisible sobre el tatami, como se vio en la ronda de eliminación, donde utilizó todas las armas a su disposición para derrotar a Noah Bitsch (GER), Tsuneari Yahiro (AUS) y Nurkanat Azhikanov (KAZ). Tras conseguir la clasificación, Aghayev se vio superado en su último combate por el cabeza de serie Luigi Busa (ITA), en la categoría de Kumite +75 Kg.

A partir de ahora, el camino hacia el podio entra en su etapa más exigente. Su rival en las semifinales es el astuto húngaro Gabor Harspataki, que a pesar de ser séptimo cabeza de serie, luchó con todas sus fuerzas no sólo para avanzar sino para entrar en el Grupo A. El mejor clasificado, el italiano Busa, y el tercer cabeza de serie, Stanislav Horuna (UKR), se enfrentarán en la otra semifinal.

Una meta clara

Previo a la ronda de medallas Aghayev señaló que en los Juegos Olímpicos no existe un rival débil, pero eso no afecta su determinación para alcanzar la gloria olímpica. Al respecto, la Pantera comentó: “Puedes preguntarle a cualquiera de nosotros y todos te diremos que estamos aquí para ganar el oro. Pero no basta con decirlo, hay que hacerlo, y yo estoy aquí para hacerlo”.

Después de dominar el deporte durante la mayor parte de las últimas dos décadas, Aghayev informó que se retirará después de su participación en Tokio 2020, pero la transición a algo nuevo podría ser tan desafiante como superar a sus últimos rivales.

Tras haber luchado contra su cuarta operación de rodilla y haber perdido trágicamente a dos familiares, el camino a Tokio ha sido largo y emotivo para la leyenda del Kárate. Pero dice que está concentrado solo en el trabajo que tiene entre manos y que todos los demás pensamientos están fuera de la vista y de la mente hasta el final de la competencia de esta noche.

Alcanzar el podio olímpico sería un final apropiado para una de las carreras deportivas con más historia, y es algo con lo que esta leyenda viviente ha estado soñando desde que en 2016 el Kárate se agregó al programa olímpico para Tokio 2020. En este sentido, Aghayev expresó:

“En mi carrera, la medalla en los Juegos Olímpicos es lo único que falta, por lo que alcanzar la gloria olímpica será un final feliz para mi carrera deportiva”.

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