A primera vista, las artes marciales simplemente parecen ser una forma de combinar el ejercicio y el entrenamiento de defensa personal. Sin embargo, muchos artistas marciales asumen su práctica no solo como un medio para lograr estos objetivos, sino como un vehículo hacia el bienestar integral. En este sentido, abordamos algunos de los beneficios que puede aportar la práctica de artes marciales en tu salud psicológica.

¿Terapia alternativa?

Los problemas de salud mental son un problema social importante que tiene múltiples consecuencias que van desde angustia personal, discapacidad y participación reducida en la fuerza laboral, a impactos sociales y económicos más amplios.

Sin embargo, por una variedad de razones, incluida la estigmatización, el costo y la escasa disponibilidad del tratamiento de salud mental, muchas personas no buscan ayuda para sus problemas de salud mental.

Si consideramos la aplicación de terapias alternativas y complementarias con respecto al tratamiento de salud mental, el entrenamiento en artes marciales puede ser una opción adecuada. Debido a esto, su práctica podría verse como una intervención de salud mental basada en el deporte que potencialmente proporciona una alternativa económica a la terapia psicológica.

Si bien los aspectos físicos del ejercicio y el entrenamiento de artes marciales mejoran la salud general, también mejora la salud emocional, proporcionando un mayor nivel de confianza en uno mismo y previniendo flagelos como la tensión, el estrés, la ansiedad y la depresión.

Formando actitudes y valores

Generalmente, la práctica de las artes marciales incorpora un elemento de meditación y control de la respiración, y se lleva a cabo en un ambiente de disciplina, respeto por uno mismo y cortesía hacia los demás, prácticas que se sabe mejoran la salud psicológica al promover la relajación y la coordinación cuerpo-mente.

La literatura psicológica sobre las artes marciales se ha ampliado, y “artes marciales y psicología” se ha convertido en un término aceptado de Encabezado de Materia Médica. La literatura aborda las artes marciales como una forma independiente de terapia, e incluye estudios que examinan los efectos terapéuticos del entrenamiento físico y la disciplina, así como investigaciones que señalan que los procesos de entrenamiento de las artes marciales son similares a los de la psicoterapia.

Los beneficios psicológicos de las artes marciales se enfocan en la provisión de actividad física y experiencia grupal, el modelo a seguir positivo del instructor y el énfasis en la formación de valores como el respeto, la humildad, la responsabilidad, la perseverancia y el honor. Estas se convierten en un modelo para el estudiante, que luego puede generalizarse a muchos ámbitos de la vida.

Una mentalidad saludable

En el entrenamiento de artes marciales, con su énfasis en el uso defensivo –más que agresivo– de las técnicas, el practicante debe aprender a contener la agresión y a dominar el miedo a ser atacado, de modo que el ataque potencial se enfrente sin la “contaminación” de pensamientos o sentimientos.

En resumen, la literatura psicológica disponible sobre las artes marciales concluye enfáticamente que su práctica produce efectos terapéuticos tanto en pacientes como en terapeutas, a través de sus enfoques físicos e interpersonales simultáneos.

Cada clase de artes marciales enseña la dinámica del cambio, la respuesta y la reacción. Con el tiempo, se desarrolla y fortalece una mentalidad saludable para aceptar los desafíos de la vida y ver cómo podemos convertirlos en soluciones positivas.

Pin It on Pinterest