La conciencia situacional es una de las habilidades más importantes que puedes aprender en la vida. Se trata de una destreza que te ayuda a mejorar tu capacidad para identificar amenazas potenciales, a estar más “presente” y ser más consciente de tu entorno.

Tu cerebro es una súper calculadora capaz de analizar múltiples escenarios, reacciones e hipótesis utilizando el entorno que te rodea. Solo necesitas seguir las sencillas señales mentales para analizar una situación o un problema.

Aunque puede parecer un término exclusivo del ámbito militar, el alcance de la conciencia situacional va mucho más allá de la vida de emergencia y del combate. Las habilidades de conciencia táctica son algo que se adaptan fácilmente sin importar quién seas, cuál es tu trabajo o en qué situación te encuentres.

El conocimiento de la situación es una habilidad crucial para garantizar que tú y tu familia puedan mantenerse alejados de situaciones peligrosas, y si se presenta una potencial amenaza, puedas analizar rápidamente el problema y pensar en términos prácticos.

¿Qué es la conciencia situacional?

La conciencia situacional es el nivel de comprensión, identificación y aplicación del entorno que te rodea y de las cosas que suceden a tu alrededor. Un ejemplo de cómo se usa la conciencia situacional en la vida diaria es el simple hecho de conducir un automóvil.

Cuando conduces, estás constantemente consciente de tu entorno, bien sea en áreas concurridas o con tráfico impredecible, y examinas el camino en busca de posibles peligros y tráfico.

Conciencia situacional con el bucle OODA

En la década de 1970, John Boyd, coronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, desarrolló lo que se conoce como el bucle OODA. Desde sus primeras publicaciones la idea se ha copiado y aplicado como un principio de conciencia táctica a través del mundo estratégico desde el derecho, el boxeo y las artes marciales mixtas, pasando por el ajedrez, los estudios militares, la policía, los estudios médicos y más.

El ciclo OODA es la forma en que necesitas comenzar a pensar en cada situación y entorno. Las siglas OODA hacen referencia a:

  • Observación
  • Orientación
  • Decisión
  • Acción

Para aplicarlos a un ejemplo comprensible, pensemos en el ámbito de un combate de boxeo. Nos enfrentamos a un luchador que se alinea para darnos un golpe alto en la cabeza. Acabamos de hacer una observación de que un luchador está a punto de dar un puñetazo. En la orientación, pensamos: si el peleador me golpea, estoy vencido o si el peleador golpea y bloqueo, estoy a salvo. Entonces me comprometo con una decisión favorable que es bloquear el golpe, y realizo la acción de bloqueo.

¿A qué más se puede aplicar el bucle OODA?

  • Alguien te ha estado mirando en el bar, ¿qué haces?
  • Estás entrando en una conversación con un vecino hostil, ¿cómo debes acercarte?
  • Un perro viene a atacarte, ¿cómo te defiendes?
  • Una persona se acerca a ti en un callejón oscuro por la noche, ¿cómo evalúas la situación?

En todas estas situaciones puedes utilizar el bucle OODA y tu conciencia situacional para estar en conocimiento de tu entorno y de la otra persona, cuál es su intención, cuales serían las acciones, qué decisión te iría mejor y comprometerte con una acción.

¿Cómo aumentar la conciencia situacional?

El simple hecho de saber acerca de la conciencia situacional no te llevará al nivel que deseas, como todas las cosas en la vida, para aumentar tu conciencia situacional necesitas practicar. Existen muchos ejercicios mentales que pueden ayudarte en este sentido.

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