Así que tomaste la decisión de empezar a practicar algún arte marcial. Lo has estado pensando durante mucho tiempo y has estado buscando academias en Google, viendo videos en YouTube, sigues algunas redes sociales y estás apunto de enviar tu información de contacto para formalizar tu inscripción; pero justo antes de proceder te invade la duda y decides posponerlo (otra vez).

Pretextos y excusas más utilizadas para no practicar algún arte marcial

A pesar de sus beneficios bien documentados es fácil encontrar muchas razones, pretextos o excusas para justificar tu falta de compromiso. A continuación damos un repaso por las excusas más comunes para no practicar Kárate, Jiu Jitsu, Taekwondo, Boxeo o algún otro arte marcial.

Soy demasiado viejo

Alguien dejó un mensaje en el gimnasio diciendo: “Estoy interesado, pero soy mayor. Tengo 37 años”. Eso no es demasiado viejo, ni siquiera cerca. Es común ver personas que se inician en las artes marciales a los 40 años y se entrenan perfectamente hasta bien entrados los 60 años.

La edad es solo un número y eres tan viejo como creas que lo seas. Ciertamente, hay algunas restricciones con ser mayor, incluyendo un tiempo de recuperación más prolongado y una resistencia menor en comparación a los practicantes de 20 años, pero bueno, es un maratón, no un sprint. ¿No te parece?

Estoy demasiado fuera de forma

No hay manera de ponerte en forma si no haces algo al respecto. Puedes quedarte en tu sofá o puedes levantarte y dar los pasos necesarios para ponerte en forma. Si bien no se trata de un resultado que obtendrás de la noche a la mañana, con determinación perseverancia y dedicación es 100 por ciento posible. Esperar hasta estar en forma para comenzar es como “esperar para comenzar la escuela hasta que seas lo suficientemente inteligente”.

Estoy demasiado ocupado

Cuando encuentres algo que amas, algo que te apasiona, algo que disfrutas, encontrarás tiempo para ello, tal vez reorganizando tus actividades cotidianas, incluso renunciando a algo. El tiempo es el regalo más importante que puedes darle a alguien porque es lo único que no puedes recuperar, por lo que es mejor que lo uses con sabiduría.

Estoy muy asustado

Empezar algo nuevo siempre da miedo. Pero hasta los más reconocidos atletas tuvieron un comienzo, un primer día, y muchos sintieron ese miedo. Pero en los dojos o gimnasios se fomenta un ambiente familiar y acogedor en el que impera el respeto y la amistad. Si te hace sentir más cómodo, la primera vez puedes asistir con un amigo o familiar, pero seguramente entrarás en confianza y formarás nuevos y fuertes lazos de amistad.

Es muy caro

Invertir en tu salud y felicidad es la más sabia de todas las transacciones. Practicar un arte marcial requiere de tu tiempo y esfuerzo, pero también implica un compromiso monetario. Si realmente es lo que quieres, encontrarás la forma de hacer tu matrícula mensual. Podrías evaluar cómo estás invirtiendo tu dinero y hacer algunos ajustes para cubrir las cuotas de membresía.

El momento perfecto

Honestamente, pareciera que nunca es el momento perfecto para comenzar a practicar un arte marcial, y siempre aparece una razón para postergarlo. Pero considera que el único tiempo que tienes es ahora y si realmente quieres algo lo suficiente, lo harás. Si no, solo inventará excusas.

Anímate y no dejes que tus dudas o miedos te detengan. Las artes marciales pueden cambiarte la vida, no solo física sino también mentalmente, mantienen tu mente alerta y pueden ayudarte a hacer que tu vida diaria sea un poco más llevadera.

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