Si practicas Kárate u otro arte marcial japonés, probablemente has escuchado hablar del “kangeiko”, una expresión que se puede traducir como “entrenamiento de invierno”. Pero ¿de qué se trata realmente? Seguidamente te mostramos todo lo que debes saber sobre el kangeiko.

¿Qué significa?

En japonés, kangeiko se escribe con los siguientes 3 kanji: 寒 稽古. El primero, kan (寒) significa frío, y los dos siguientes, keiko (稽古) se pueden traducir como “entrenamiento”. Esta palabra keiko es bastante común en el mundo del Kárate y se puede dividir en dos partes: kei (稽) que significa reflexión, y ko (古) que expresa antiguo. Por lo tanto, más que una preparación física, keiko alude a una reflexión en relación con uno mismo y con su práctica y, por tanto, en relación con el pasado.

El concepto es un tipo de entrenamiento de resistencia: obligarse a uno mismo a desempeñarse en condiciones difíciles o incluso dolorosas, lo que en teoría fortalece el “espíritu de lucha” ayudando a encontrar nuestros verdaderos límites, fortalezas y debilidades.

Origen de kangeiko

Esta idea de someterse a un trato severo para fortalecer la determinación se debe a la influencia del budismo (en Japón, al menos). Los monjes ascéticos elegían los días más fríos del año para meditar en la naturaleza, dar ejemplo y demostrar su piedad.

Aparentemente, algunos samuráis dedicados tomaron prestada la práctica y también comenzaron a someterse a un entrenamiento intenso en estos días. Eventualmente se convirtió en una tradición en el sumo, el judo y, como resultado, la mayoría de las artes marciales japonesas modernas tienen algún tipo de tradición kangeiko, incluyendo el Kárate y el Aikido.

Así, en las artes marciales japonesas, el kangeiko es un entrenamiento grupal intensivo que se realiza en el invierno más frío y generalmente en la naturaleza, que dura varios días, y cuyo objetivo es superarse, mediante ejercicios físicos y repetitivos, en técnicas básicas.

¿Por qué participar en un kangeiko?

Estos exigentes entrenamientos fomentan el autocuestionamiento con miras a fijar nuevos objetivos, y son una forma de empezar el año con una motivación más fuerte. Sin embargo, hay diferentes tipos de kangeiko: más o menos largos, con diversos niveles de exigencia, en el dojo o al aire libre: los más duros (y probablemente los más populares) son los del estilo kyokushin, tanto por las condiciones climáticas como por su duración, intensidad física y nivel de estrés mental.

Pero estos entrenamientos tienen otras virtudes además de la preparación individual. De hecho, el apoyo, el estímulo y el esfuerzo colectivo son otros elementos esenciales de un kangeiko; esto encaja perfectamente en el espíritu del budo, donde los ancianos (senpai) ayudan a la mayoría de los principiantes (kohai). A menudo, los participantes duermen y almuerzan juntos, creando así un espíritu grupal de solidaridad y reforzando el valor de compartir.

Si nunca has estado en un kangeiko, te animamos a considerarlo. Por supuesto, que se trata de un entrenamiento desafiante, pero ¿cómo puedes progresar si te limitas a la comodidad que ofrece un dojo con calefacción? Es en estas condiciones donde, independientemente del rango, se reconoce a aquellos que tienen un espíritu fuerte y están listos para trabajar en su técnica y en fortalecer su cuerpo.

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