Como ya hemos visto en entradas anteriores, existe principalmente 4 formas de karate: Shōtōkan, Gōjū Ryu, Wado Ryu y Shito Ryu. Obviamente, hay muchos otros estilos, pero estos 4 son los más populares y practicados. La diferencia radica principalmente en las técnicas utilizadas, el kata y las especializaciones. Sin embargo, deberás desarrollar las mismas cualidades al practicar cualquier estilo de karate.

6 cualidades que debes desarrollar en Karate

Desde este punto de vista, las necesidades en todas las disciplinas son totalmente distintas. Lo que quiere decir que en la preparación física para el karate se requiere desarrollar cualidades para un trabajo totalmente diferente de relajación muscular y velocidad de movimiento.

Sobre el principio de teclas “controladas”, en karate eliminamos la noción de peso y poder en los golpes, muy por el contrario, debes centrarte en la vivacidad del movimiento y la percusión. Para que tengas una idea, recibir un golpe es más importante en kárate que en boxeo, por ejemplo, porque le da un punto a tu oponente. Por el contrario, en los deportes de boxeo, podemos permitirnos recibir varios golpes antes de noquear a nuestro oponente.

Dos formas de energía

Para desarrollar adecuadamente una sesión de preparación física para el karate, es fundamental comprender cómo funcionan las dos formas de energía: metabolismo aeróbico y metabolismo anaeróbico.

Ten en cuenta que una pelea de karate que dura de 2 a 3 minutos, es muy exigente en términos de intensidad y resistencia. La enérgica observación es que se trata de una actividad intermitente. Por lo tanto, durante todo el combate habrá fases de “baja intensidad” para la observación y colocación, hasta periodos de “muy alta intensidad” que implica el movimiento de asalto y agresiones.

Estos períodos de asalto duran entre 1,5 segundos y 3 segundos en los casos más raros. Aquí se produce una alta intensidad, donde interviene principalmente el metabolismo anaeróbico aláctico. Las fases más tranquilas permiten que el metabolismo aeróbico restablezca las reservas de energía utilizadas durante las fases de alta intensidad.

Desarrollo de la velocidad

Para evitar un bloqueo o una evasión, la velocidad de ejecución de un golpe es un activo letal en el kárate. Para que se cuente el punto, el golpe debe ser seco, rápido y el regreso en guardia instantáneo.

El kárate es claramente un deporte de velocidad. Por lo tanto, la repetición, la relajación muscular y la coordinación intra e intermuscular, serán los elementos clave de su desarrollo.

Velocidad de movimiento

Para recibir un mínimo de golpes, es importante mantenerte alejado de tu oponente; y para poder golpear a tu oponente a una distancia segura, es importante que te muevas y saltes rápidamente.

Es por ello que el principio de entrada-salida es fundamental en el karate y debe ser dominado a la perfección por el karateka.

Explosividad en las piernas

La pliometría es la explosión de nociones, un método de musculación que resulta muy beneficioso para el karateka que desee mejorar la relajación para movimientos o patadas.

Control muscular

El control muscular, ya sea en las piernas o en los puños, es obligatorio para no ejecutar un penalti. Si se trata de una patada por ejemplo, la vuelta en guardia aquí es obligatoria.

Tiempo de reacción

La velocidad de reacción o el tiempo de reacción es primordial en la preparación física para el kárate. Responder a un estímulo visual o auditivo te hará más eficiente en cualquier movimiento que vayas a realizar.

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