Aunque el kata es un ejercicio perfecto en la disciplina de karate, solo recibe su significado asociado con su interpretación que se llama bunkai. Cada movimiento de kata tiene su significado, el bunkai es a veces obvio, a veces oscuro, y regularmente engañoso. Por definición, es la interpretación de una técnica de combate y la experimentación de su aplicación práctica. El significado fundamental del kata no tiene nada que ver con el que le da su versión deportiva actual, donde la mayoría de las veces es una demostración gimnástica y coreográfica. Conoce más acerca de Bunkai: la aplicación de kata.

Kata: definición

Traducido literalmente, Kata significa “tomar forma” o “formar”. Un kata consta de secuencias de defensas, patadas o bofetadas desde una o más posiciones, incluidos los movimientos hacia delante, hacia atrás y hacia los lados. La cantidad de movimientos es muy diferente, por lo tanto, el equilibrio entre las técnicas ofensivas y defensivas, las direcciones y el fluir de los movimientos, las diferentes posturas empleadas dan a cada kata su propio carácter.

Bunkai: mejorar la ejecución del kata

Para mejorar en la ejecución del kata, la simple repetición del kata no es suficiente. Primero debes comprender el significado de cada movimiento. Al realizar un kata, debes imaginarte rodeado de oponentes y estar listo para realizar técnicas defensivas y ofensivas en todas direcciones, es decir, debes hacer sentir la presencia de tus oponentes. Para eso hay que imaginarlos, verlos realmente, lo que solo una práctica diligente y un conocimiento profundo del Bunkaï pueden permitir.

Cada kata tiene su propia personalidad

Algunos katas como el Tekki dan una impresión de solidez, robustez y pesadez. Cuando los practicas, puedes imaginarte a sí mismo corriendo hacia el enemigo como un toro al que no se puede detener. Otros, como Empi o Unsu, dan la impresión de ser más ligeros y rápidos y requieren saltos atléticos.

Algunas son más gráciles y fluidas, y otras se realizan de forma lenta y requieren un gran esfuerzo muscular; otros son respiratorios. Estas diferencias no implican que quien ejecute los katas se mueva más a la ligera o con mayor pesadez. Cada una de las técnicas se realiza como si fuera a ser la única a practicar, la última, y ​​hay que poner kime, dar el máximo. Más bien, es la forma de la técnica, la velocidad a la que se realiza y el ritmo del kata en sí, lo que le da su carácter.

Es posible que desees trabajar con socios para llevar a cabo este propósito a fin de mantener la visión. Sin embargo, a pesar de tener el bunkaï adecuado, esta práctica puede resultar difícil llevarla a cabo.

También es preciso recordar que un bunkai no siempre es obvio y que evoluciona con el nivel de los practicantes. Un age-uke por ejemplo puede ser un bloqueo que sube por debajo del codo para dislocar el hombro, o un contraataque desde el codo hasta la barbilla.

No se trata de dos tipos de kárate: el kata y la competencias de combate llevan implícita una aplicación práctica y concreta para cada técnica. Tampoco olvides nunca la relación entre la práctica de kata y kumite.

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