Los instructores de Krav Magá suelen decirle a sus estudiantes “lo que hacemos arriba, lo hacemos abajo”, refiriéndose a que todo lo que hacemos desde una posición erguida, lo llevamos a cabo desde una posición en el suelo. No obstante, esta perspectiva tiene sus bemoles. Por esta razón damos una breve revisión a por qué es mejor evitar un derribo.

En Krav Magá, el combate en el suelo se enfoca en posicionarte defensivamente para una buena ejecución de movimientos y para el despliegue óptimo de un arma secundaria, de ser el caso. Y así como no hay reglas en una pelea “arriba”, no hay reglas en una pelea “abajo”. Los golpes en la ingle y en la garganta, así como los cortes en los ojos y las mordeduras son todos viables y representan opciones de lucha en el suelo.

Si puedes, evítalo

No vayas al suelo si puedes evitarlo. La razón de esta crucial sugerencia se basa en la posibilidad de que un segundo o varios asaltantes podrían acudir en ayuda del primer asaltante. Para decir lo obvio, luchar contra múltiples adversarios en el suelo es extremadamente difícil, de ahí la importancia de desarrollar tus capacidades de lucha interna y anti-derribo para permanecer en pie.

El trabajo de base de Krav Magá debe considerarse como “lo que haces arriba, lo haces abajo”, incluyendo el desarrollo de capacidades adicionales específicas de combate en el suelo, como el despliegue de armas (secundarias). Recuerda, el sistema Krav Magá cuenta con muchos recursos y técnicas de combate tanto de pie como en el suelo.  

Supervivencia en el suelo: ¿qué hacer?

Los movimientos en el suelo, obviamente, difieren de los movimientos de pie. La supervivencia en tierra puede permitir a un combatiente un control y una posición superiores, evitando que el otro se defienda, se desenrede o escape como podría hacerlo mientras está de pie.

En el contraataque, el Krav Magá generalmente apunta a los tejidos blandos del agresor, incluyendo la ingle, la garganta, los ojos y las rodillas. Estos ataques tienen en cuenta específicamente la reacción fisiológica del adversario a los contragolpes, como un rodillazo o patada en la ingle que hará que el cuerpo se tambalee hacia adelante, o un golpe con el pulgar en el ojo que sacudirá la cabeza hacia atrás, exponiendo la ingle para más golpes.

Una habilidad indispensable

Si los golpes de largo alcance en la parte inferior del cuerpo y los golpes de rango intermedio en la parte superior del cuerpo no neutralizan, o al menos mantienen a raya a tu adversario, éste puede acortar la distancia para agarrarte.

De suceder esto, la contienda se convierte en una “pelea interna” porque involucra combates cortos, que incluyen codos, rodillas, puñetazos, remaches y agarres con uppercuts y golpes de pala. Los ataques de golpe y sorpresa son parte integral del agarre y otras sujeciones de control de pie. Es por ello que para atacar, debes crear una separación de tu adversario.

Defenderte contra agarres, trampas y derribos es una habilidad indispensable. Los golpes en la parte superior e inferior del cuerpo, si tu adversario los ejecuta incorrectamente o los defiende bien, pueden colocarte en una posición precaria que resulte en una trampa o un derribo. Los combates de la parte superior e inferior del cuerpo bien ejecutados minimizan este riesgo, pero no es garantía, especialmente si estás luchando contra alguien que tenga experiencia en combate terrestre.

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